Mel Gibson ha vuelto a ponerse delante de las cámaras en “Al límite”, adaptación de la miniserie homónima de 1985 que dirige Martin Campbell. Han sido ocho años de sequía interpretativa ─voluntaria, por supuesto─ que se rompen ahora en la figura de Tom Craven, un policía torturado por la contemplación del asesinato de su hija.
Entrevista Mel Gibson
El actor ha pasado por España dentro de la gira promocional de la película, y hemos tenido la ocasión de charlar con él. Mientras conversamos garabatea una especie de monstruo peludo, tal vez parte de los primeros bocetos del storyboard de su próximo proyecto. Decidimos no indagar, teniendo en cuenta el encono puesto en un dibujo que se llevará consigo al terminar la entrevista…
Tu personaje en la película parece presentado a trazos, dejando mucho en la suposición para el espectador. ¿Hay algún motivo?
La película era más larga en un principio, rodamos más escenas de las que se ven en el montaje final. La primera versión duraba algo más de dos horas. Pero creo que lo que ha quedado es lo que realmente tiene que estar ahí. Un ejemplo: rodamos una secuencia en la que Craven acude a una funeraria para hablar con el director sobre los preparativos del crematorio de su hija. Y en un momento concreto, pregunta a este director si puede ir abonando el suyo propio. Martin Campbell ha sido muy inteligente a la hora de desechar ciertas cosas para dejarlas en manos del público.
Sostienes que en Hollywood cada vez en más difícil hacer películas porque es muy costoso. ¿Crees que es una percepción generalizada?
Sí, cada vez más gente opina lo mismo. La gente se está dando cuenta de que no se puede malgastar el dinero como antes. Todo el mundo está aceptando que hay que limitar las condiciones de cada producción, porque si no sus proyectos no podrán salir adelante. Creo que es algo bueno.
Siempre habrá megaproducciones como “Avatar”.
¡Aún no la he visto! He ido dos veces al cine para verla en 3D, pero nunca hay entradas, no consigo dos butacas juntas. Tendré que hablar con Jim Cameron para que haga algo. Nunca he visto nada en 3D, de hecho me interesa verla sobre todo para saber qué posibiildades tiene. Sé que la tecnología existe desde los años 40, incluso me parece que a finales de esa década John Wayne rodó algo tridimensional, pero todavía no he visto ninguna película.
¿Crees que la industria americana castiga a los que se salen de los cauces comerciales habituales?
No, yo creo que no. La verdad es que desde fuera se sigue teniendo la percepción de Hollywood como algo concreto, físico. Antiguamente todo se hacía allí; hoy, los grandes estudios tienen allí sus sedes, pero físicamente no se hace prácticamente nada. Actualmente todo el mundo tiene casi carta blanca, si tienes una idea y puedes recaudar el dinero necesario, puedes hacer cualquier cosa. No están tan organizados. Y lo de hacer lo que uno quiera es más bien una cuestión de trayectoria, es algo que se adquiere con el tiempo.